BRICS y Oro: Una Estrategia Ganadora Frente a Estados Unidos

En un mundo cada vez más complicado por tensiones económicas, el grupo de países conocido como BRICS ha apostado por una estrategia que les otorga una posición más robusta y segura: la acumulación de oro. En 2024, estos países, integrados por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, realizaron un movimiento estratégico al acumular 4,800 toneladas de oro. Esta decisión fue una respuesta anticipada a las políticas comerciales más estrictas introducidas por la administración de Donald Trump en Estados Unidos.
Estrategia de Acumulación de Oro de los BRICS
Esta maniobra tiene un objetivo claro: reducir su dependencia del dólar estadounidense y fortalecer su autonomía financiera. En marzo de 2025, cuando Trump anunció aranceles de hasta el 150% sobre varios países, incluidos los miembros de los BRICS, el precio del oro aumentó un 14% desde el inicio del año. La acumulación de oro por parte de los BRICS no solo les permite operar con mayor autonomía frente a sanciones de Estados Unidos, sino que también mejora su peso geopolítico a nivel global.
BRICS Frente a la Hegemonía del Dólar
Frente a la hegemonía del dólar, los BRICS están discutiendo la creación de un stablecoin respaldado por oro. Este movimiento no solo busca proveer una alternativa a las transacciones en dólares sino también desafiar el orden financiero internacional que predomina actualmente. Con una posible transformación en el sistema monetario internacional, la primacía del dólar podría comenzar a resquebrajarse, dando paso a un sistema multipolar.
Tensiones Comerciales Intensificadas
Las tensiones comerciales, intensificadas por los altos aranceles impuestos por Estados Unidos, han aumentado la incertidumbre en los mercados financieros. La estrategia de acumulación de oro de los BRICS se muestra como una respuesta efectiva en un entorno donde las relaciones comerciales se tornan cada vez más tensas y volátiles.
El Futuro Financiero Global
Los BRICS, con su movimiento hacia la desdolarización, están reformulando el orden financiero internacional. Este movimiento no es solo una respuesta estratégica a la presión económica de EE.UU., sino un esfuerzo por crear un equilibrio económico más igualitario y justo a nivel global.
El mundo observará con atención cómo estos países redefinen su posición en el mapa económico mundial, y qué implicancias tendrá esta estrategia en el orden financiero global.