El elevado costo del cumplimiento financiero en 2025

El elevado costo del cumplimiento financiero en 2025

El cumplimiento financiero es un aspecto esencial para las instituciones financieras a nivel mundial, y se han enfrentado a un incremento subs­tancial en sus costos relacionados. Las presiones regulatorias más altas han llevado a que, según AscentAI, cada año se destinen aproximadamente $206 mil millones a nivel global en el cumplimiento de normativas de delitos financieros. De esta cantidad, $61 mil millones provienen solo de frimas en América del Norte.

El impacto del cumplimiento financiero en el sector

Desde 2016, las horas laborales dedicadas a actividades regulatorias han aumentado un 61%. Además, el gasto de TI para el cumplimiento pasó del 9.6% al 13.4% para 2023, representando un ajuste significativo que deben considerar las empresas para mantenerse competitivas. Model Office y Fidelity Adviser Solutions señalaron que los costos de cumplimiento promedian alrededor del 19% de los ingresos anuales, un desafío notable para cualquier organización.

Riesgos de no cumplir y su costo

Las sanciones por no cumplir con las normativas pueden ser severas. Un ejemplo claro fue el caso de TD Bank en mayo de 2024, donde se enfrentaron a multas sustanciales, además de un daño reputacional significativo. Para ilustrar mejor este punto, el costo por incumplimiento es aproximadamente 2.71 veces mayor que el costo de mantener programas de cumplimiento sólidos.

La percepción de los ejecutivos sobre el cumplimiento financiero

Según una encuesta de Deloitte, el 87% de los ejecutivos consideran que el riesgo reputacional es más crítico que otros riesgos estratégicos. En este contexto, la importancia de la percepción pública y la confianza en la marca son elementos vitales que las organizaciones no pueden ignorar en el competitivo entorno del sector financiero.

Optimización y automatización: claves para el futuro

Las instituciones financieras han comenzado a ajustar sus presupuestos de riesgo y cumplimiento, buscando soluciones mediante la auto­matización y la optimización de procesos. La idea es prevenir sanciones potenciales por no cumplimiento regulatorio. En un entorno regulatorio cambiante, el uso eficiente de los recursos es esencial para evitar no solo sanciones sino también caídas en la moral del personal y la reputación de la empresa.

En conclusión, el cumplimiento financiero es un proceso integral y costoso pero inevitable. Ante los desafíos que plantea el creciente costo del cumplimiento y las severas penalizaciones por no hacerlo, las empresas deben ser estratégicas en sus enfoques para proteger tanto sus finanzas como su reputación.